Pronto inicia el año escolar y desde Fundación Wazú compartimos recomendaciones claves para que niños, niñas y jóvenes vivan una vuelta a clases más inclusiva y respetuosa con la diversidad.
Cada estudiante tiene su propio ritmo de adaptación, por lo que es fundamental generar ambientes seguros y flexibles que favorezcan su integración, así nos explica Elizabeth Miranda, terapeuta ocupacional de Fundación Wazú, organización para la inclusión laboral y educativa. La profesional destacó la importancia de preparar el regreso a clases con anticipación y empatía, entregando algunas claves para padres y apoderados/as
Consejos para una vuelta a clases inclusiva
Comunicación abierta: Mantén un diálogo constante con niños, niñas y jóvenes, validando sus emociones y preocupaciones sobre la vuelta a clases. También es clave establecer comunicación con los docentes para coordinar apoyos si es necesario, ideal si pueden ir a conocer el espacio con anterioridad o apoyarse con fotografías del espacio.
Fomentar la diversidad: Conversa en casa sobre el valor de la diferencia (cultura, género, costumbres) y promueve el respeto y la inclusión en la comunidad escolar.
Apoyos visuales y anticipación: Si tu hija o hijo necesita adaptaciones, puedes solicitar materiales que faciliten su proceso de integración. Si ya tiene sus propias laminas o materiales puedes hacerlas llegar al docente a cargo
Rutinas progresivas: Ajustar horarios y actividades con anticipación ayuda a internalizar la nueva rutina escolar, disminuyendo la ansiedad. Unos días antes puedes ir adecuando el horario de dormir o de comidas para que no resulte tan abrupto el cambio
Evitar comparaciones: Cada estudiante tiene su propio proceso de adaptación. Respetar los tiempos de cada uno contribuye a un clima escolar más armónico.
Involucrarse en la comunidad escolar: Conocer la realidad de otras familias del curso y compartir experiencias fortalece la convivencia y reduce prejuicios.
“Si tenemos presente que la diversidad es un hecho, comienza otro derecho que tiene que ver con la enseñanza diversificada, que es lo que nos permite hacer más accesible la educación, para ello se deben hacer las adecuaciones necesarias y las capacitaciones a profesionales, docenes y profesional de apoyo, además es muy importante que las propias personas en situación de discapacidad de la comunidad educativa, tengan un espacio para compartir sus emociones y desafíos”, explica Elizabeth Miranda.
Desde Fundación Wazú hacemos un llamado a las comunidades educativas a asumir la diversidad como un valor fundamental en el aprendizaje, teniendo en cuenta que un entorno inclusivo beneficia a toda la comunidad escolar, promoviendo respeto, colaboración y bienestar para todos.